En resumen: dejé de entregar páginas en WordPress porque, para un negocio que vive de su sitio, la popularidad de la plataforma no compensa sus costos reales: lentitud, dependencia de plugins, superficie de ataque y mantenimiento eterno. Construyo a código propio (sitios estáticos) porque cargan más rápido, no se rompen solos y le pertenecen al cliente. Esto es una opinión, pero está basada en lo que vi pasar, no en una moda.
Voy a decir algo que en mi gremio suena casi a herejía: dejé de hacer páginas en WordPress a propósito.
Y no porque WordPress sea “malo”. Es la plataforma más usada del planeta: mueve cerca del 43% de todos los sitios web del mundo, según W3Techs. Su competidor más cercano no llega ni al 6%. Es un fenómeno.
Pero “lo más usado” y “lo mejor para tu negocio” no son lo mismo. El plástico de un solo uso también es popularísimo, y eso no lo vuelve buena idea.
La opinión impopular que me costó algunas discusiones
Durante mis primeros años entregué páginas en WordPress como todo el mundo. Funcionaba… hasta que dejaba de funcionar. Y siempre dejaba de funcionar después de la entrega, cuando el cliente ya estaba solo.
WordPress te vende libertad y te entrega dependencia. Libertad de instalar mil plugins; dependencia de que ninguno de esos mil plugins se rompa, se desactualice o abra un hueco de seguridad mientras tú duermes. Esa letra pequeña nadie la lee hasta que el sitio se cae un lunes a las 9 a. m. — Julián Franco
No es una corazonada. Es el patrón que se repitió tantas veces que dejó de ser anécdota y pasó a ser criterio. Lo conté con casos reales en la pesadilla de las páginas con WordPress y en por qué las páginas en WordPress son más vulnerables de lo que crees.
Las tres cosas que vi pasar una y otra vez
1. La página se vuelve lenta sin que el dueño haga nada
Una web en WordPress empieza ligera y va engordando sola: un plugin para el formulario, otro para el SEO, otro para las imágenes, otro para la caché que arregla lo que rompieron los anteriores. Al año, lo que cargaba en dos segundos carga en ocho. Y la velocidad no es un detalle estético: es un factor de posicionamiento y la primera razón por la que un visitante se va antes de leerte.
2. El mantenimiento nunca termina
Una plantilla con base de datos y plugins necesita actualizaciones constantes. Cada actualización es una pequeña lotería: a veces todo sigue igual, a veces algo deja de funcionar. El dueño del negocio termina pagando a alguien “cada vez que algo falla”, un costo invisible que no estaba en la cotización inicial. Lo desglosé en código optimizado vs plantillas.
3. La página nunca es del todo tuya
Cuando tu sitio depende de un tema comercial, de plugins de terceros y de un hosting “especial para WordPress”, no eres del todo dueño de tu presencia digital: eres inquilino. La Dra. Tatiana Leal lo vivió de la peor forma: perdió el historial completo de su página con un proveedor anterior. Reconstruimos todo a código propio, y hoy supera las 3.000 visitas mensuales con independencia total. La diferencia no fue el diseño; fue la propiedad.
Qué uso en su lugar (y por qué no es nostalgia)
Construyo a código propio: sitios estáticos, HTML y CSS limpios, sin base de datos que mantener ni plugins que actualizar. Se alojan prácticamente gratis, cargan rápido por diseño y no tienen los huecos de seguridad típicos de una plataforma con mil piezas móviles.
No lo hago por purismo técnico ni por presumir. Lo hago porque los resultados se sostienen solos después de la entrega, que es justo cuando el cliente más solo está. Turbo Diesel pasó de una conversión del 0,8% a un 23% sobre una base limpia. Leben Inmobiliaria empezó a superar en visibilidad a portales enormes. Ninguno de los dos vuelve a llamarme porque “algo se rompió”: llaman para crecer.
“Pero WordPress lo usa todo el mundo”
Sí. Y es el mejor argumento a favor… y el más peligroso.
Es el mejor porque significa que hay comunidad, tutoriales y desarrolladores para todo. Si tienes un equipo técnico interno que vive dentro de WordPress, puede tener todo el sentido.
Es el más peligroso porque “todo el mundo lo usa” es exactamente lo que hace que tu página se parezca a las otras 847 de tu sector y que compitas en un mar de sitios idénticos. Y, encima, justo cuando más cuesta destacar: un estudio del Pew Research Center muestra que el clic en los resultados de Google está cayendo a medida que la IA responde directamente. Con menos clics en juego, el que se los lleva es el sitio rápido, claro y distinto, no el genérico.
Para quién sí y para quién no
Seamos justos: no le digo a nadie que WordPress sea el demonio.
- WordPress puede servirte si tienes un equipo técnico interno, publicas volúmenes enormes de contenido a diario y vas a mantener la plataforma de forma profesional.
- Te conviene código propio si eres un profesional o una empresa que necesita una página rápida, segura, que posicione y que no te dé dolores de cabeza después de la entrega. Es decir, la mayoría.
Esa es mi opinión, y la sostengo con resultados. Si quieres ver cómo trabajo esa diferencia, está explicado paso a paso en cómo trabajamos y en el servicio de desarrollo web a código.
Preguntas frecuentes
¿WordPress es malo entonces?
No. Es una herramienta excelente para ciertos casos: blogs de alto volumen, equipos con soporte técnico propio, proyectos que se van a mantener de forma profesional. El problema no es WordPress en abstracto, sino entregárselo a un negocio que no tiene quién lo mantenga y esperar que funcione solo durante años. Para ese perfil, el código propio es una inversión más sensata.
¿Una página a código se puede actualizar sin saber programar?
Sí. Entrego el sitio con un sistema de contenido que permite editar textos, precios y publicaciones sin tocar código, además de capacitación para hacerlo. La diferencia con WordPress es que no hay plugins ni una base de datos que se pueda romper en el proceso.
¿No es WordPress más barato?
Solo en la primera factura. Después llegan el hosting “especial”, los plugins premium, las actualizaciones que rompen cosas y el desarrollador de emergencia. Un sitio a código se paga una vez y se aloja sin costo de por vida. Comparé ambos caminos a fondo en código optimizado vs plantillas.
¿Y si ya tengo mi página en WordPress?
No tienes que tirar nada a la basura mañana. Lo sensato es diagnosticar: medir velocidad, seguridad y posicionamiento, y decidir con datos si conviene optimizar o migrar. Muchos clientes llegaron así, desde una página que “funcionaba” pero no traía clientes.
Mi conclusión, sin diplomacia
Dejé de entregar WordPress porque me cansé de ver páginas bonitas que se volvían lentas, inseguras y ajenas a su propio dueño. Cambié a código propio porque los resultados aguantan solos cuando yo ya no estoy mirando.
Es una opinión, sí. Pero es una opinión con casos detrás y con una lógica simple: tu página debería trabajar para ti, no tú para tu página.
Si quieres una segunda opinión honesta sobre la tuya —te diga lo que te diga— escríbeme. A veces la respuesta es migrar, y a veces es dejarla quieta. Pero siempre es mejor saberlo.
Escrito por Julian Franco — Consultor SEO y Desarrollador Web
Estudio desarrollo web desde 2009. Desde 2019 ejerzo el SEO para negocios reales en Colombia con código limpio, estrategia y sin atajos. Tengo el máster SEO de Dean Romero y Dani Yamares, formación en HTML semántico y CSS avanzado por el W3C, y cursos de programación en Platzi. Nunca dejo de estudiar, y todo lo que aprendo lo aplico directamente para mis clientes.
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